El proceso de alimentación de una máquina automática de encartonado generalmente consta de tres entradas: la de prospectos, la de viales/medicamentos y la de cajas sin encartonar. El proceso completo, desde la alimentación de las cajas hasta el envasado final, se divide en cuatro etapas: descenso de la caja, apertura, llenado y cierre.
El descenso de la caja generalmente implica que una ventosa la recoge de la entrada de alimentación, la baja hasta la línea principal de encajado, donde una guía la sujeta. Una placa de empuje abre la caja, mientras que dos pinzas que se desplazan hacia adelante se elevan desde abajo para sujetar los laterales por delante y por detrás, colocándola en ángulo recto y desplazándola hacia la zona de llenado.
Tras llenar la zona de llenado, el mecanismo de la máquina pliega las pestañas en las guías laterales, seguido del cierre. Antes del cierre, el mecanismo dobla la solapa de la caja y una placa de empuje presiona la tapa para plegarla, asegurando que la solapa se inserte en la caja y que el cierre se active. El cierre es crucial y su éxito depende en gran medida de la estructura de la caja y de la precisión de los ajustes de la máquina.













